Tour a los Valles Tucumanos


Tucumán nos ofrece tres opciones para conocer sus espléndidos valles: la excursión a Tafí del Valle, la de Tafí y Ruinas de Quilmes o bien la de Tafí, Quilmes y Cafayate.

En los tres casos partimos de San Miguel temprano por la mañana, el primer tramo de la ruta es llano y está bordeado de cañaverales que fueron plantados por primera vez en la zona por los padres jesuitas. Hoy Tucumán produce más del 60% del azúcar destinado al mercado interno y en la provincia hay quince ingenios azucareros.

Más allá el llano da paso a un valle angosto y sinuoso tapizado por una densa selva. Seguimos este camino de montaña que nos lleva a pasar de una altura de 320 metros sobre el nivel del mar en Acheral hasta los 2.050 en los que se halla Tafí. A nuestro paso disfrutamos de la sombra de cedros, nogales, laureles, alisos y saucos, todos tapizados con epífitas, mientras que el barranco a nuestro lado nos permite vislumbrar el agua del río Los Sosa.

En un recodo del camino nos detenemos para apreciar el Monumento al Indio, obra del renombrado escultor tucumano Juan Carlos Iramain (1900 - 1973). Aprovechamos para hablar con los artesanos, ensayar un ángulo creativo para una foto artística o simplemente para disfrutar con silencioso respeto.

¿Cómo no homenajear al indio calchaquí? Este sitio fue hogar de pueblos cazadores y recolectores de la cultura Tafí y fueron ellos quienes erigieron los típicos menhires. Estos pueblos difundieron la cultura diaguita en el siglo XIII y recién recibieron la invasión incaica a partir de 1470 y la española a partir de 1543, pero aún entonces se alzaron en guerras y rebeliones que impidieron su colonización hasta mediados del siglo XVII.

Justamente, nuestro próximo punto es el Parque Los Menhires, donde se instalaron los antiguos menhires diaguitas, símbolos de la fecundidad en un pueblo que era eminentemente agrícola. Muy cerca de allí visitamos el pueblo de El Mollar, disperso sobre la orilla sur del dique La Angostura.



A pocos kilómetros se encuentra Tafí del Valle, enclavado en la altura y rodeado por las Sierras del Aconquija al sur y las cumbres calchaquíes al norte. Esta situación geográfica le permite disfrutar de un clima benigno durante todo el año.

Nos tomamos nuestro tiempo para disfrutar de la pintoresca peatonal Los Faroles y de la Av. Pres. Perón, con su rosario de restaurantes y comercios. Pero Tafí tiene mucho más para dar y visitamos el Museo Jesuítico de La Banda, que fuera una antigua estancia fundada por la Compañía de Jesús en 1718. En 1767 los jesuitas fueron expulsados de América y don Julián Ruiz Huidobro adquirió la finca, donde llegó a veranear el presidente Nicolás Avellaneda muchos años más tarde. No es la única estancia famosa de la zona, reconocida por la calidad de sus quesos y sus dulces caseros.

A continuación, y según la excursión que se ha contratado, se regresa a San Miguel por el mismo camino o bien se continúa en ascenso rumbo norte. La ruta sube por el valle del río Tafí hasta sus nacientes, hasta llegar al Abra del Infiernillo (3042 m.s.n.m.), para descender por su ladera oeste siguiendo el curso del río Amaicha. Es un lugar imponente, con el valle de Tafí en el este y el Calchaquí por el oeste.

Pasamos sin detenernos por el observatorio astronómico de Ampimpa, bordeamos Amaicha del Valle y visitamos las Ruinas de Quilmes, antiguo asentamiento de esa nación diaguita. Nos tomamos un tiempo para desentrañar los secretos que guardan las pircas y corrales, rica herencia del pasado de esta tierra.

Para quienes lo hayan contratado con anticipación, seguimos rumbo a Cafayate, ya en territorio salteño, para degustar sus exquisitos vinos en una bodega del lugar. Regreso a Tucumán por la noche.

Horarios de partida: a hs. 8.00 o 7.30 según la excursión que se tome. Regreso: 18.30 o 21.30.

valles tucumanos


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